lunes, 25 de abril de 2011

4° año Centro-Periferia

División internacional del trabajo
(Modelo centro-periferia)

Una forma de analizar la división espacial del trabajo es a partir del modelo centro-periferia. La noción de centro periferia explica la forma desigual en que se produce la difusión del progreso técnico entre los países del mundo. Desde esta perspectiva, la economía mundial está formada por países centros, donde se genera el progreso técnico y se difunde rápidamente a través de la industrialización, y países periféricos, en los que el progreso técnico sólo se expande hacia las actividades de exportación -destinadas a los países centra- que son las de extracción de materias primas y producción de alimentos. De esta manera se conforma un sistema de relaciones internacionales en el que los adelantos tecnológicos se originan y propagan desde el centro a la periferia, debido a que el centro retiene la mayor parte de los frutos del progreso técnico.  Pese a que el modelo es un esquema que simplifica los complejos procesos socioterritoriales, esta teoría destaca un hecho indudable: la existencia de espacios centrales identificados con el desarrollo, y de espacios periféricos, dependientes y subdesarrollados. Los términos desarrollo y subdesarrollo se utilizan para explicar las enormes desigualdades en las condiciones económicas y en la calidad de vida de la población mundial. En general se denomina desarrollado a los países del norte; éstos cuentan con altos ingresos y un elevado producto nacional bruto (PBN) per cápita, un importante nivel técnico y de equipamiento en infraestructura (transporte y medios de comunica­ción, provisión de energía, servicios sanitarios, maquinarias, etcétera) y en ellos la población satisface sus necesidades básicas. Los países subdesarrollados o periféricos son aquellos de ingresos medianos o bajos -po­seen un PNB per cápita medio o bajo-, se encuentran fuertemente endeudados, cuentan con escaso equipamiento en infraestructura y buena parte de la población no logra satisfacer sus necesidades bási­cas de alimentación, vivienda y educación.
La dependencia de los países subdesarrollados respecto de los desarrollados se manifiesta en: endeu­damiento externo, relaciones comerciales desfavorables y fuerte influencia de empresas extranjeras en sus economías. Otra característica de los países subdesarrollados es la desigualdad social entre sus habi­tantes, es decir, la enorme diferencia entre ricos y pobres. Es importante aclarar que el subdesarrollo no es una etapa previa al desarrollo, pues el problema más grave de los países subdesarrollados es precisamente la imposibilidad de superar esta situación: la rique­za aumenta mucho más lentamente que en los países desarrollados, con lo cual las diferencias y la de­pendencia se hacen cada vez más profundas. Las desigualdades entre los países desarrollados o centra­les (Estados Unidos y Canadá, Europa Occidental, Japón y Australia) y los países subdesarrollados o pe­riféricos (correspondientes a África, América Central y del Sur, Asia del Sur y del Sudeste) crecen día a día, aumentando el abismo en cuanto al grado de desarrollo tecnológico y social.
Sin embargo, existen diferencias en la situación que atraviesa el mundo subdesarrollado debido a su posición en el mercado mundial. Países como México en América del Norte, Portugal y Grecia en Euro­pa y los llamados "tigres asiáticos" en el Extremo Oriente, se están asociando con los países vecinos que son centros económicos y tecnológicos mundiales. El resultado de esta asociación es su inclusión en mer­cados comunes supranacionales (por ejemplo, el NAFTA en el caso de México y la UE en el caso de Gre­cia y Portugal) y el notable incremento en los niveles de desarrollo y calidad de vida de su población.
Por su parte, existe otro grupo de países periféricos industrializados que, si bien comienzan a expor­tar productos manufacturados, continúan siendo muy dependientes de los centros económicos interna­cionales, tanto en materia tecnológica como financiera. Tal es el caso de Brasil, Argentina o Venezuela. Los dos primeros, junto con Paraguay y Uruguay, actualmente se encuentran conformando un mercado regional: el MERCOSUR.
Por último, los países que constituyen la periferia más pobre y dependiente son aquellos que no han experimentado aún un proceso de modernización, y cuya economía se basa exclusivamente en la pro­ducción de materias primas minerales y agrícolas, cuyos precios en el mercado internacional cada vez son más bajos. Los países africanos, centroamericanos y los del sur y sudeste de Asia (con la excepción de los llamados "tigres") son los que conforman este último grupo, denominado por algunos autores "cuarto mundo".


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